SALA FORMATIVO

El Formativo es el período comprendido entre los 2000 y 200 a.C., cuyos orígenes remontan al período de domesticación de plantas y animales ocurrida en el Arcaico Tardío (3000 - 2000 a.C.), marcando el posterior desarrollo de la civilización en los Andes Centrales.

El desarrollo tecnológico alcanzó un gran esplendor con el surgimiento de la alfarería, textilería, metalurgia y agricultura de riego. Esta tecnología se sustentaba en la integración de las regiones sobre la base de una eficiente ideología religiosa.

Es así como se explica la presencia de grandes y fastuosos centros ceremoniales encargados de satisfacer las necesidades de la creciente población. Uno de los más
 


importantes Centros Ceremoniales fue Chavín de Huantar, que surgió después de 1200 años de haberse iniciado el Formativo.

Chavín debió haber sido el elemento de cohesión más exitoso de su época, integrando patrones arquitectónicos de diferentes regiones geográficas.

En este nuevo guión museográfico de la Sala Formativo, se han incluido datos procedentes de las últimas investigaciones y descubrimientos realizados por el Proyecto Chavín de Huántar de la Universidad de Stanford, que durante varios años ha venido realizando estudios del sitio, teniéndose nuevos hallazgos como el grupo de strombus o "caracolas", ubicados en la galería del mismo nombre, así como fechados que han tenido que ser corregidos según la nueva información.

De igual manera, se ha hecho uso de recursos museográficos tales como las recreaciones, a fin de generar sensaciones en los visitantes. Tal es el caso del acceso al espacio donde se encuentra el Obelisco Tello, en el que se recreó un ingreso con muros de piedra en los que se colocaron cuatro réplicas de cabezas clavas, cuyos originales se perdieron en el aluvión de Ranrayrca. Recorrer esta sala es sin duda remontarse al pasado en un viaje imaginario.